El historiador griego Diodoro de Sicilia (65-60 a. C.)
escribió también sobre las amazonas, asociándolas con las mujeres
saces-escitas, famosas por ser valientes y agresivas. Él consultó los trabajos
de Ctesias (un físico griego que vivió en Persia hacia 400 a. C.) y Megástenes
(un etnógrafo heleno que viajó a la India hacia 350-290 a. C.). Según las
fuentes de Diodoro, tras una larga serie de revoluciones en Escitia, sus
habitantes terminaron gobernados a menudo por vigorosas mujeres dotadas de
excepcional valor, estas se entrenaban para la guerra de la misma manera que los varones.
En algún momento del pasado, el Ponto se convirtió en el
hogar de un grupo escita dirigido por unas mujeres que cabalgaban a la batalla.
Una de estas féminas poseía una fuerza y una destreza extraordinaria, una
inteligencia superior y una fuerza y una destreza guerrera excepcionales. Esta
brillante líder entrenó personalmente a un grupo escogido de mujeres y acometió
junto a ellas el sometimiento de las tierras vecinas. Fundó Temiscira en la
desembocadura del río Terme, en Ponto. Llena de orgullo, se hacía incluso
llamar «hija de Ares». Bajo el gobierno de esta soberana, las mujeres aprendían
a cabalgar y el arte de la guerra. La mujer continuó al frente de su singular ejército
en toda una larga sucesión de guerras de conquista que iban cada vez más hacia
el norte.
Hasta este punto no hay nada que podamos considerar inverosímil
en el relato de Diodoro sobre esta exitosa comandante y sus victorias obtenidas
en algún momento del pasado lejano. Esta poderosa reina, sostiene el
historiador, promulgó nuevas leyes que asentaron una verdadera ginecocracia en
el Ponto, gracias a la cual las mujeres siempre
gobernarían y se entrenarían para la guerra. Asignó a los varones las
tareas domésticas, el hilado de la lana y el cuidado de los hijos. Ordenó que
se mutilaran las piernas de los niños y que se cauterizara uno de los pechos de
cada niña. Desde entonces, continúa Diodoro, esta tribu escita gobernada
exclusivamente por mujeres se conoce como las «amazonas» y sus reinas reciben
el título de «hija de Ares». Su hija superó las grandes gestas de su madre, nos cuenta
Diodoro, conquistando los territorios en torno al mar Negro entre la
desembocadura del Don y Tracia, incluso protagonizó correrías en Siria.
Durante las sucesivas generaciones, las descendientes de
estas reinas continuaron acrecentando el poder y la fama de la nación
amazónica. Su declive, no obstante, comenzó cuando el héroe griego Heracles dio
muerte a una de sus reinas, Hipólita. Poco más tarde, Teseo secuestró a Antíope
y se desposó con ella en Atenas. En represalia, las amazonas, respaldadas por
los escitas, invadieron Grecia y sitiaron la Acrópolis. Pero, entretanto, los
anatolios nativos a los que aquellas habían mantenido sometidos vieron la
oportunidad de escapar y se unieron para combatir a las pocas amazonas que
quedaron defendiendo el Ponto. Esta guerra logró tal éxito, señala Diodoro, que
la gran civilización de las amazonas del Ponto fue borrada de la historia. Al
poco tiempo, las amazonas habían quedado tan diezmadas que apenas sobrevivían
unas cuantas bandas dispersas. Fue una de estas pequeñas partidas la que,
encabezada por Pentesilea, ayudó a defender a Troya durante la legendaria
contienda.
«La gente de mi época considera que por error las antiguas
amazonas son tan solo cuentos ficticios», declara Diodoro. Y el mismo nos
explica por qué. Cuando las amazonas resultaron derrotadas en la gran batalla
de Atenas, las supervivientes desistieron de regresar a Ponto, pues esta hbía
sido desvastado por la guerra mientras ellas se encontraban fuera.Haciéndose
eco de Isócrates, Diodoro afirma que las derrotadas amazonas acompañaron a sus
aliados, los escitas, a Escitia. De esta forma, el imperio amazónico se
desvaneció de la noche a la mañana, reabsorvido en las estepas escitas.
Fuente: Mayor, Adrianne (2017). Amazonas, guerreras del mundo antiguo. Madrid: Desperta Ferro Ediciones.
Fuente: Mayor, Adrianne (2017). Amazonas, guerreras del mundo antiguo. Madrid: Desperta Ferro Ediciones.

